Con un lento descenso hacia abril, Cancer House, un misterioso cuarteto, entrega The Moth, un ejercicio que recuerda a Bedhead y al primer EP de los Red House Painters. Es una serie de espacios lánguidos que se pierden y se extienden en la resaca de aquello que proporciona el total abandono de la oscuridad. Tal vez la referencia más cercana es The Cycle of Days and Seasons del grupo inglés HOOD, evocando el lado negativo de Laughing Stock de Talk Talk, pero menos folkie y más cercano al eco y al retardo de la tecnología analógica.
La colaboración entre Whitney Johnson, Lia Kohl y Macie Stewart, BODY SOUND, recurre a amplios parajes y drones construidos con instrumentos de cuerda, voces y efectos procesados con cintas magnéticas grabadas, recordando en muchos aspectos al minimalismo temprano de La Monte Young con John Cale, Marian Zazeela y Tony Conrad, y aterrizando en una intimidad sonora que no es áspera, sino profundamente melancólica.

Lo más reciente, en solitario, del compositor y multiinstrumentista Gregory Uhlmann, Extra Stars, es una colección de viñetas ambient que transcurren en tiempo real, no evocando lugares ni estados de ánimo. La colección de piezas va entrelazándose con lo cotidiano, no dejando que su simple hermosura interrumpa el tiempo corriente. Hay rasgos de kraut electrónico en cada pequeño esquema, pero aun así las influencias no se sienten impuestas ni tampoco pasajeras.

Sucede casi igual con lo más reciente de la agrupación alemana The Notwist, que ahora regresan en formato expandido, agregando una sección de vientos a su forma elocuente de hacer indie rock. Llevan tanto tiempo, a pesar de la distancia entre disco y disco y de las similitudes entre los diferentes proyectos alternos que existen en este universo, que pudiéramos dar por hecho su agradable invención sónica. Aun así, News from Planet Zombie es otro tomo satisfactorio en su canon musical.

La sorpresa del mes es la colaboración de Mabe Fratti con el guitarrista e improvisador Bill Orcut, Almost Waking. Solo un par de tracks han sido develados vía el sello Unheard of Hope, y es lo que esta atípica colaboración implica: un espacio medio e íntimo entre la guitarra de Orcut y la voz y cello de Fratti, embonando perfectamente y dejando un aire melancólico a su paso por esta tierra.
Otra artista que combina lo mejor de estos dos mundos, el pop y la improv, y que también tiene un pasado colaborativo con Orcut, es la guitarrista y cantante Wendy Eisenberg, quien regresa con su disco homónimo, alejándose del jazz libre de su anterior disco Viewfinder, y logra una colección de canciones de pop barroco muy en la onda de Joni Mitchell y Carole King. Aquí la colaboración principal es con su pareja more eaze, quien realiza unos arreglos preciosos de cuerda a las complejas canciones emocionales de Eisenberg. Muy fuera de época, y al mismo tiempo en sintonía con los discos de canciones de Jim O’Rourke, dejando que los rastros íntimos sean la fuerza mayor de esta sinceridad que resulta ser más que entrañable.

Y en esa vertiente de hacer algo que los fans no esperaban está lo más reciente del multiinstrumentista inglés Shabaka (Sons of Kemet y The Comet Is Coming), quien en Of The Earth muestra un lado personal al moldear un álbum de corte de jazz espiritual y sonidos electrónicos. A diferencia de su anterior gran disco, Perceive Its Beauty, Acknowledge Its Grace, en esta colección Shabaka opta por lo compacto y lo rítmico, dejando caer coplas y rimas y buscando salidas nuevas a las tradiciones del afro jazz futurístico.
Otro que nunca decepciona es Mark Nelson (ex Labradford) y su proyecto Pan•American, quien en Fly the Ocean in a Silver Plane se muestra menos dub de lo usualmente confeccionado. Se trata también de un álbum de corte personal, pero en la abstracción del ambient y la electrónica, pensado para reflexionar sobre momentos de alto impacto en su vida y en la de sus seres queridos. Una especie de visor para atenuar esas impredecibles posibilidades que nos tira el mundo.

De quien espero grandes cosas es de Tara Clerkin Trio, quienes en junio regresarán con Somewhere Good, su segundo álbum. El adelanto del track titular por los de Bristol va en sintonía con sus últimos dos EPs, en donde loops, abstracción musical y sugerentes influjos de jazz continúan esta auténtica exploración de espacios imposibles de mapear, en donde contrabajo, instrumentos de viento, guitarra acústica y las capas de voz de Tara se combinan con un efecto hipnótico que se pierde en un marasmo de espejos.

El que se voló la barda, sin que nadie lo viera venir, es el bajista Flea (el de los Red Hot Chili Peppers) como trompetista de jazz en el disco Honora. Acompañándose del ETA IVtet de Jeff Parker (al parecer, ex Tortoise), sorprende en gran y pequeña medida, logrando jams espirituales a la Sun Ra Arkestra, así como colaboraciones con Thom Yorke y Nick Cave y covers de Parliament Funkadelic y Frank Ocean. Lo de Flea es un auténtico e inspirado ejercicio en todas esas influencias secundarias que siempre un músico quisiera lograr, un poco como el inesperado disco de jazz de André 3000, que nunca suena forzado o fuera de lugar dentro del contexto en el que se inscribe.
(en portada: Whitney Johnson, Lia Kohl y Macie Stewart)
